Necrópolis de La Coba. San Juan del Olmo (Ávila)
El topónimo |
© Ángel Luis Mayoral Castillo - Mª Luisa Savirón
El término
Coba: lat. cubare, acostarse;
Encobar. lat. incubare, echarse
Coba ant. cobar, empollar, y este del lat. cubare, acostarse
Coloquial: Embuste gracioso. Halago o adulación fingidos. Dar coba.
Alcoba: En Marruecos, edificio donde se guarda la tumba de un santón. Sin olvidar que covar es también (Ven.) cavar , levantar y mover la tierra, y que cavar es ahondar, penetrar.
Analicemos lo de incubar: Dicho de un ave o de un animal ovíparo: Echarse sobre los huevos para empollarlos. Se podría pensar que el asunto, referido a la actividad humana, podría venir más por posición que por deposición.
Es conocida la costumbre de la covada o cobada, que de ambas maneras hemos visto escritas y que en el DRAE aparecen homologadas.
covada. fr. Couvade
En Antropología: Costumbre que pervive en zonas de Asia y de América, y que existió en el norte de España, consistente en la permanencia, tras el nacimiento de un hijo, del padre en la cama, recibiendo atenciones, mientras la madre vuelve a sus tareas habituales.
Las fisuras somáticas se cruzan en muchos casos, como en la insinuación ritual que los hombres hacen de sí mismos en las labores físicas de la reproducción mediante la covada, la cual se analiza generalmente como una afirmación de la paternidad social, un reconocimiento del papel del marido en el parto, una revelación de las cualidades femeninas de los hombres y como un reflejo del deseo de los hombres de imitar las habilidades reproductivas de las mujeres; vale decir, “envidia de la matriz” (1)
En cuanto a la primera, ya está suficientemente probado cómo este rito, que hasta fechas recientes se ha tenido como expresivo del matriarcado, es una práctica usual en pueblos de carácter patrilineal, como los propios celtas irlandeses. En la covada (Str III,4,18) hemos de ver más allá que el acto de reconocimiento de la paternidad, de la relación padre-hijo; es ante todo, como rito de filiación, un rito de adscripción al patrilinaje, reconciliando, en definitiva, los riesgos del tipo de vida masculino y la defensa de la gran familia, –dado que podría ser practicado incluso por un varón diferente del genitor–. Por tanto, un rito de inicio vital, el simbólico nacimiento del nuevo vástago a la estructura familiar, por vía masculina.(2)
Y más: http://www.naya.org.ar/congreso2002/ponencias/ignacio_fernandez.htm
Brigantinus. Lo cierto es que la sociedad cántabra, como guerrera que era, exaltaba los valores masculinos: eran los hombres los que dirigían la lucha y los que firmaban los pactos de hospitalidad. En lo que se refiere a la covada (práctica de acostarse con el recién nacido en lugar de la madre, una vez que ésta ha parido), podemos considerarla un acto ritual por el cual el padre acepta y reconoce -con todos sus efectos sociales- que ese niño es hijo suyo.
Este reconocimiento de la paternidad mediante gestos solemnes es propio de al mayoría de las culturas de la
Antigüedad; en Roma, por ejemplo, el "paterfamilias" cogía en brazos al recién nacido. De negarse a hacerlo, no lo estaba reconociendo como propio y era abandonado.
Independientemente de que la covada tuviera un origen indoeuropeo o no, el hecho de que la acepción del neonato en familia y sociedad fuera a depender de un gesto paterno, echa por tierra su supuesto carácter matriarcal.… Lo que existe -muy en la línea de los pueblos indoeuropeos- es una sociedad patriarcal en la que la mujer gozaría de un papel social de una cierta relevancia; en la que el necesario reconocimiento de la paternidad se haría a través de la covada.
El pretendido matriarcado de los pueblos del Norte: http://www.artehistoria.jcyl.es/histesp/contextos/5768.htm
Época: Periodo prerromano
Inicio: Año 600 A. C.
Fin: Año 1
Incluso la costumbre de la covada (la mujer abandona el lecho una vez parida y lo ocupa el hombre, al que ésta cuida), interpretada por Bachofen como un acto de imposición de la paternidad expropiando de la maternidad a la mujer, no tiene por qué significar la existencia de un momento de poder femenino. Puede interpretarse de forma mucho más sencilla, como una prescripción ritual y mágica de las sociedades "primitivas". Sería la expresión del deseo de participar en un suceso que tiene importancia fundamental para la colectividad sin que ello implique una detentación del poder por parte de las mujeres.
En la Antigüedad muchos pueblos de Europa entre los que se encontraban los pueblos del Norte de España: Galaicos, Astures, Cantabros y Vascones, practicaban una institución llamada "La Covada" que era la práctica de acostarse el padre en la cama una vez que la mujer había dado a luz.
En palabras del historiador Estrabón: "...es común también la valentía de sus hombres y mujeres; pues éstas trabajan la tierra y cuando dan la luz sirven a sus maridos acostándolos a ellos en vez de acostarse ellas mismas en sus lechos". (III, 4, 17)
En la sociedad Celta, pueblo que se extendió por media Europa en la Edad de Bronce, regía el derecho materno, la descendencia era matrilineal e igualmente el derecho al trono se transmitía por vía materna. La Covada servía para sellar el vínculo de un varón con los hijos tenidos por su esposa, por el cual el reconocía como hijos propios a los hijos de su esposa, a modo de declaración de paternidad y de reivindicación a la vez de la misma.
Eduardo Gil Bera señaló que durante miles de años el hombre practicó una imitación de los movimientos y quejidos del parto, y la mujer lo cuidó como si fuera él quien había parido realmente. Esta práctica además era una terapia de la envidia causada por la maternidad,. La Covada, según Gil Bera, se practicó en casi todo el mundo y en España sobre todo en Galicia, Asturias, Vasconia y Cantabria, que fueron los lugares donde tardó más en desaparecer, llegando incluso hasta el siglo XIX.
Podemos considerar a La Covada como un acto ritual por el cual el padre acepta y reconoce (con todos sus efectos sociales) que ese niño es hijo suyo.
En primer término nos hallamos —dice Caro— con que entre ellos existe o ha existido hasta hace muy poco la costumbre de la covada tal como la describe Estrabón
http://reinolvidado.blogspot.com/2006/05/los-leoneses.html
Encovarse o
encobarse. En el Libro de Buen Amor:
http://es.wikisource.org/wiki/Libro_de_Buen_Amor-glosario-E
Encovo. Parece encierro de lo que se guarda o se come.
Encobarse o
encovarse. Parece hartarse, encerrar en sí.
enfurnar,
enfurnar-se (3)
I vtrd
1 encovar, encuevar.,
2 (fig) guardar, esconder.,
II vpr (fig) encovarse, aislarsehttp://www.wordreference.com/ptes/enfurnar
encovar (enguaracarse)
verbo transitivo
Meter algo en una cueva o en un hueco: el encantador encovó la serpiente.
Conjug. [31] como contarhttp://www.diccionarioweb.org/d/ES-ES/encovar
El Topónimo
Asturias:
Playa de la Coba (Coaña)
Concejo: SANTA EULALIA DE OSCOS
Coba - A Coba
Concejo: Coaña
Galicia:
Sierra de la Coba de Serpe (A Coruña)
Coba (Lugo)
Coba (Ourense)
Otros posibles:
Coballes (Oviedo)
Cobas (Ourense)
Cobatillas (Albacete, Almería, Cádiz)
Cobeta y Olmedo de Cobeta (Guadalajara)
CabeÇo da Cobada Pequena (Coimbra – Portugal)
Covas (León – cerca de Carucedo)
Mapa de las cañadas: http://www.espacioblog.com/myfiles/forestman/jun07canadas3.jpg
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(1) Ver Moore 1988, p. 29; ver también Paige y Paige. 1981
(2) El peso del Mito; De la Ginecocracia a la nueva lectura de la identidad cántabra.
Un estudio de Antropología histórica. Ignacio Fernández de Mata; Universidad de Burgos. España.
(3) Gran diccionario español-portugués português-espanhol © 2001 Espasa-Calpe S.A., Madrid